Nuestro Origen

Reconocimientos

En 2013 Berkanafarma S.A. se convierte en la empresa con el mayor crecimiento porcentual de la industria farmacéutica ecuatoriana.

Nuestro Origen

Durante la Antigüedad y hasta la Edad Media, el alfabeto de las lenguas germánicas se constituía de unos signos llamados runas. En dicho alfabeto, la runa equivalente a la letra b recibe el nombre de Berkana, denominación derivada de la palabra “bjarkan” que traduce Abedul; un árbol de corteza ligera impermeable, de madera moldeable; con ramas duras pero flexibles y hojas en forma de corazón.

Todos sus componentes; raíces, corteza, madera, hojas y savia; han tenido tradicionales aplicaciones nutritivas, medicinales y cosméticas. Fue el Abedul la primera especie que, tras el retroceso de los glaciares, colonizó las nuevas tierras vírgenes y modificó las condiciones ambientales con las sustancias nutritivas de sus raíces, lo suficiente para facilitar el establecimiento de otras especies como Robles y Hayas.

Éste versátil árbol marca la constante transformación en el ciclo de vida; es el último en deshojar y el primero en retoñar con la llegada de la primavera. Por ello encarna la llegada de la fecundidad y su inherente belleza, la renovación y protección de las demás especies, la determinación y la audacia al ser siempre el primero en trazar el camino de vida.

Son todas estas manifestaciones de gestación, nacimiento, nutrición, protección, sanación y renacimiento que se circunscriben en la forma de la runa Berkana (berkana) que nos sugiere el perfil de una futura madre, dadora y protectora de una nueva vida.

Es la primavera, la que nos invita a una nueva vida, a un nuevo inicio, al primer verdor de un nuevo proyecto planeado en la calma del invierno. Es el renacer del Abedul el que trae el movimiento al bosque e invita a un nuevo despertar a plantas y animales; es la forma de comunicación más sutil de la naturaleza.Y con los primeros rayos de sol de la primavera empieza un nuevo ciclo lleno de esperanza, verde y alegría; la siembra y una nueva oportunidad de desarrollo y prosperidad.

Es con todo este antecedente lleno de positivismo, alegría, nacer y renacer que un grupo de emprendedores privados decidió apostarle a lo que su amplia experiencia en la industria farmacéutica ha forjado; mostrando su nivel de compromiso con el desarrollo regional, sostenido en el crecimiento del talento humano capacitado; ofrecer efectivamente medicamentos de óptima calidad para prevenir y tratar enfermedades; presentar a la clase médica, cada vez más preparada y por tanto exigente, productos con altos estándares de eficacia y seguridad; y reconocer el factor económico razonable para los pacientes y, a la cadena comercial, atractivos financieros que sustenten su actividad.